Hempyreum.org
Local Time
English (UK) Deutsch (DE) Français (FR) Español (ES) Italian (IT)
Concentración total – las extracciones de cannabis en el camino del éxito
Autor: Micha 03/05/2017 - 14:00:00

Después de los triunfos de las extracciones de cannabis en los EE.UU. y Canadá, ahora también gozan de una popularidad cada vez mayor en Europa. Mientras que los consumidores valoran el efecto relajante de los llamados “comestibles infundidos”, las extracciones que son fáciles de dosificar y de estandarizar resultan especialmente útiles para aplicaciones medicinales. La extracción de cannabinoides es una ciencia por derecho propio, y va mucho más allá de lo que concierne al consumidor medio. La cultura “710” (¡si das vuelta a 710, se parece a OIL!) cada vez encuentra más fans allí donde el cultivo de cannabis se tolera o es legal. Puede que 710 sea el cava de consumir cannabis por su efecto psicoactivo. Tiene mucho más que ver con la textura, el aroma, la consistencia y la combinación de ingredientes activos que con la subida o efecto cerebral final – aunque, sin duda, sigue formando parte del paquete.

Pero una cultura nueva sólo puede desarrollarse allí donde la producción de los ingredientes necesarios ya no se penaliza, por lo menos para el consumo personal. Por ese motivo, España, con sus Clubs Sociales de Cannabis, se ha convertido en la capital de Europa del dabbing, mientras que hasta en los Países Bajos, debido a la clasificación de los aceites de cannabis como drogas duras, resulta difícil o imposible encontrar buenas extracciones.

¿Con o sin disolvente?

Los disolventes más utilizados para extraer aceite de las flores de cannabis o de los restos de la cosecha son el etanol, el alcohol isopropílico, el propano, el éter dimetílico, el CO2 y el butano. El producto final, dependiendo de aquello con lo que empezaste, de la cantidad y del método de extracción, contendrá casi exclusivamente los componentes que se van a extraer de la planta. Como resultado, es bastante habitual que las extracciones de cannabis tengan un contenido de THC o CBD de entre 70 y 98,5.

No todos los disolventes son igual de inofensivos, y básicamente hay que evitar el alcohol isopropílico (al que suele llamarse “alcohol para frotar”) por razones de salud. La extracción de butano (BHO) acarrea otros problemas, ya que este disolvente es extremadamente explosivo y, por eso, regularmente es la causa de accidentes graves en las refinerías ilegales de cannabis del mundo. En Colorado, la producción de extracciones se convirtió en una pelota a nivel político después de la legalización, porque se produjo un aumento del número de personas que resultaron gravemente heridas o muertas. En 2014, hubo 32 accidentes con un total de 17 personas heridas durante la producción de aceite de cannabis para la que se había utilizado BHO. Esto llevó a que los legisladores regulasen legalmente las extracciones de cannabis en 2015.

Hasta entonces, dada la situación legal del cannabis, no había manera de llevar a la gente que causaba las explosiones ante la justicia. Desde entonces, sólo los productores autorizados de cannabis pueden elaborar extracciones con gas butano. Hoy, también está totalmente prohibido el uso de una llama viva en el proceso de extracción. Además, los municipios de Colorado tienen la opción de designar zonas especiales para la producción de extracciones de cannabis. Denver ya lo ha hecho y las extracciones sólo se permiten en los distritos industriales. Las infracciones cometidas se castigan con penas de cárcel de hasta 16 años. Los individuos que quieren producir su propio aceite de marihuana o aceite de hachís sólo pueden hacerlo usando métodos clásicos, como los que utilizan alcohol o la extracción con calor.

La forma de extracción menos problemática y completamente libre de residuos utiliza CO2, pero hace falta una instalación muy específica y costosa. Un sistema de extracción relativamente pequeño de 10 litros cuesta alrededor de 40.000 euros actualmente en el mercado estadounidense. Bajo una presión muy alta (por lo menos 73,75 bar), el CO2 comprimido, denominado supercrítico, disuelve las sustancias deseadas del material vegetal. Cuando se reduce la presión, el CO2 libera los extractos nuevamente. Hay que ajustar los parámetros del proceso como la temperatura, presión y el tiempo para adaptarse a la materia prima. Los terpenos y los cannabinoides se conservan y pueden desarrollar su efecto completo cuando se utilizan en forma de extracción completa. Las reacciones químicas son sustituidas por unos procesos físicos sencillos: El CO2 supercrítico es una sustancia inactiva y no reacciona con las sustancias liberadas. La extracción supercrítica permite la concentración de ingredientes valiosos en su forma natural inalterada. Al utilizar temperaturas moderadas y la incorporación de oxígeno, el proceso resulta especialmente adecuado para la extracción de aceites y extractos delicados.

En los Estados Unidos donde el cannabis es legal, algunos productores han comenzado hace poco a usar el método de extracción llamado “live resin” (resina en vivo). Aquí, las plantas recién cosechadas se congelan inmediatamente después de cortarlas. Tan pronto como el material vegetal está rígido, las sustancias que contiene se extraen utilizando uno de los métodos descritos anteriormente. De esta manera, todos los terpenos, los cannabinoides y los resinoides, que de otro modo se pierden durante el proceso de secado, permanecen en el extracto total. Los entendidos describen la diferencia en el gusto como parecida a la que hay entre el zumo pasteurizado y el recién exprimido.

Limpieza y refinado

Hay una variedad de técnicas disponibles para limpiar todos los rastros de disolvente de tu extracción. La más sencilla y la mejor es esperar. Después de unos meses, todos los componentes volátiles se habrán evaporado, pero durante este tiempo, el concentrado puede contaminarse con partículas de polvo. Cuando se utilizan temperaturas altas para secar el extracto en un proceso conocido como “purgado con calor”, se evaporan demasiados terpenos. Normalmente, los fabricantes utilizan una cámara o un horno de vacío para purificar sus extractos. Esto implica reducir la presión del horno para que los disolventes hiervan a una temperatura más baja y se evaporen más rápido. Además, si el horno se calienta ligeramente a medida que se crea el vacío, el tiempo de secado se reduce significativamente. La escena, más bien joven, 710 sigue debatiendo sobre la temperatura óptima. Ed Rosenthal recomienda una temperatura de 34°C-37 °C, los foros de internet alemanes hablan de unos 50°C. Algunos expertos del cannabis también filtran los lípidos y las ceras extraídas de las plantas, lo que se conoce en inglés como “winterizing” (congelado para separar la cera) y “dewaxing” (desparafinado). Pero eliminar los propios lípidos y ceras de la planta es un tema muy polémico, porque el proceso de centrifugación o filtración también elimina los terpenos y otros componentes que se disuelven en las grasas.

Además de los diferentes métodos de producción de concentrados que utilizan disolventes, también existen técnicas que no implican el uso de disolventes para elaborar extracciones “no disolventes”, como por ejemplo el clásico tamizado en seco, la extracción con agua y hielo o la relativamente nueva “técnica rosin”.

Las extracciones secas pueden competir con las “extracciones con disolventes” en lo que respecta al contenido de sustancia activa y de terpenos. En los clubes españoles, encuentras con regularidad un hachís tamizado con un cuidado extremo y no prensado que tiene un contenido de hasta un 90% de THC. Por lo tanto, las extracciones tamizadas más fuertes son casi tan fuertes como las extracciones con disolventes muy potentes. Los terpenos deseados sólo se pierden con la técnica rosin, que funciona con una sencilla plancha del pelo y un papel de horno, debido a la temperatura más alta. Es fácil que presenten una concentración de THC de más del 70% de media, incluso con el más sencillo de todos los métodos de extracción.

¿Shatter, Wax, Honeycomb, Sap, Budder, Live resin o qué?

El color y la consistencia de las extracciones no son necesariamente los criterios correctos para determinar la calidad. Por un lado, la consistencia y la textura dependen de la combinación de los diferentes cannabinoides, terpenos y lípidos, junto con parámetros como la humedad ambiental, la temperatura, el disolvente y muchas otras cosas. Si todo está perfectamente mezclado y disuelto, el producto final es tan transparente como el cristal. Pero incluso si el resultado puede verse influido por varios parámetros como el disolvente utilizado, la variedad, la temperatura y la presión o la duración de la extracción, la consistencia final ¡es siempre una sorpresa en los círculos 710! Por supuesto, no ocurre los mismo con las extracciones medicinales, que se producen de acuerdo a un estándar en condiciones de laboratorio constantes y a partir de los mismos materiales iniciales.

Shatter: La palabra inglesa “shatter” describe perfectamente la consistencia dura, brillante y transparente. El extracto se rompe fácilmente en trozos y tiene una consistencia cristalina a bajas temperaturas. El shatter tiene una apariencia translúcida, porque su estructura molecular se conserva durante la producción.

Sap: El término sap se usa para describir una extracción de cannabis con una consistencia transparente, suave, viscosa y pegajosa. Su consistencia es generalmente un poco pegajosa, flexible, oleaginosa y relativamente fácil de procesar.

Wax/Budder: Estos son los nombres utilizados para referirse a las extracciones opacas que han perdido su transparencia después de la extracción. Si remueves estas extracciones opacas vigorosamente, adquieren una consistencia blanda y un aspecto mate que se llama wax (porque recuerda a la cera) o budder (más parecido a la miel) en los círculos de expertos.

Honeycomb: Parece queso suizo. Esta es una extracción purificada. Las burbujas que se crean por la evaporación del disolvente con un segundo purgado en la cámara de vacío crean la textura inusual de esta extracción. Lo hay en forma de wax y de shatter.

Crumble: Las extracciones de live resin, en concreto, suelen tener una consistencia como el azúcar de caña, porque el material original contiene un nivel relativamente alto de humedad. Las extracciones con una consistencia similar a las migas se llaman “crumble“. Esta consistencia granulada suele producirse sólo después de haber estado guardado, porque el extracto ha absorbido la humedad del aire durante el almacenamiento. Este proceso se conoce en inglés como “sugaring“.

El rig del dabbing – un objeto de arte

Si se hace correctamente, el concentrado de cannabis debe recordar mucho a la variedad a partir de la que se produjo. El olor, el sabor y el efecto de una variedad se intensifican a través del proceso, porque todos los ingredientes activos están presentes, pero intensificados. Un equipo típico de dabbing para vaporizar extracciones consiste en un pequeño bong de cristal, pipa para BHO o bubbler, con un clavo de vidrio o de titanio (u otro material resistente al calor) y una esfera de vidrio. Los concentrados se almacenan mejor en un contenedor de silicona antiadherente o un sencillo papel de horno.

En los Estados Unidos, el movimiento 710 ha generado una cultura de sopladores de vidrio, que está mucho más avanzada que en el resto del mundo. Las coloridas pipas o rigs diseñadas para el dabbing son obras de arte producidas con sumo cuidado, con precios que fácilmente pueden alcanzar varios miles de euros. En los EE.UU. y Canadá, los amantes del arte han descubierto estos adornos de vidrio como artículos de inversión, ya que pueden coleccionarse de la misma manera que las pinturas o esculturas. Mientras tanto, los enterados calculan que alrededor de 1.000 sopladores de vidrio en los Estados Unidos y Canadá se ganan la vida elaborando pipas de cristal caras para los entusiastas del dabbing.

¿Qué sentido tiene un límite máximo para el THC en las extracciones?

Los recién llegados o los consumidores inexpertos que tienen experiencias negativas como consumidores de “comestibles” que son demasiado fuertes, siguen ocupando titulares en las noticias de muchos medios de comunicación. No hay duda de que una sustancia en una forma concentrada es más fuerte y, por lo tanto, hay que dosificarla con más precisión (es decir, por miligramo) que en su forma natural (es decir, por gramo). Sin embargo, debido a la ausencia de etiquetas y advertencias en el mercado negro europeo, esto no es posible. Si la fabricación de estos productos se legaliza y el nivel de ingrediente activo puede determinarse por miligramo, como se hace en Estados Unidos y Canadá, y establecerse con claridad, entonces la amenaza potencial de las extracciones es significativamente menor que la que representan los cogollos de cannabis o el hachís consumidos oralmente.

Pero un límite máximo para el contenido de THC en las extracciones, como sugieren algunos expertos, no será efectivo. Otros intentos similares de regular el alcohol han tenido como resultado que mientras el sector comercial se adhiera a un nivel máximo para las bebidas alcohólicas, encuentra otras formas burlarlo. El alcohol puro, conocido en los EE.UU. como “Everclear” o en Alemania como “Prima Sprit” o “Weingeist“, está bastante extendido como base para cócteles de fiesta que pegan fuerte. Oficialmente, no se vende como una bebida; más bien, podría comercializarse como un producto para la limpieza de cristales o como base para la preparación de tinturas. Consumir alcohol puro, a diferencia de una extracción con un 99,5% de THC, probablemente sería fatal. No está prohibido, porque nadie se pone a beber las cosas sin diluir, por lo que se puede obtener de manera bastante legal, con los mensajes de advertencia pertinentes, a pesar del límite máximo de contenido de alcohol para las bebidas alcohólicas.

La transparencia en lo que respecta a los contenidos, junto con las advertencias adecuadas y las instrucciones de dosificación y la información adecuada en el envase, permitirían a los consumidores de cannabis administrar con sensatez los concentrados extremadamente puros. La regulación del cannabis no debe implicar que las extracciones muy puras producidas de forma costosa tengan que reducirse para lograr un nivel más bajo de sustancias activas y seguir siendo legales. Además, una prohibición contribuiría a la mistificación de estos concentrados tan puros y subiría el precio, sin tener un gran impacto en la disponibilidad o en las personas con tendencias de consumo problemático. Tenemos una amplia prueba de esto en los 50 años de prohibición del cannabis. Por último, pero no menos importante, un nivel máximo de THC dificultaría aún más el acceso a aquellos pacientes que realmente necesitan una alta concentración de ingredientes activos, y por lo tanto resulta innecesario.

The post Concentración total – las extracciones de cannabis en el camino del éxito appeared first on Sensi Seeds Blog.

Artículo original en sensiseeds.com:Concentración total – las extracciones de cannabis en el camino del éxito


©2017 - Hempyreum.org - Noticias sobre el Cáñamo y el Cannabis [Beta] | Todos los derechos y la propiedad de los contenidos pertenecen a sus respectivos propietarios

Publicidad