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El CBD podría reducir la adición a la cocaína
Autor: Gabi Incertis  10/10/2018 - 08:46:00

Una investigación llevada a cabo por el grupo de Neurobiología del Comportamiento (GReNeC-NeuroBio) de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) en Barcelona, demuestra que el CBD tiene el potencial de reducir los efectos adictivos de la cocaína

Varios estudios han demostrado que el CBD o cannabidiol, el principal componente no psicoactivo del cannabis, tiene un valor terapéutico potencial para una amplia gama de trastornos, incluyendo ansiedad, psicosis y depresión, pero también para el tratamiento de adicciones a drogas como la heroína y la cocaína.

En el resumen del artículo de investigación que ha sido publicado en la revista Neurophamacology bajo el título de “El tratamiento repetido con Cannabidiol reduce la ingesta de cocaína y modula la proliferación neuronal y la expresión de CB1R en el hipocampo de ratones.”, leemos que “los derivados cannabinoides han mostrado resultados prometedores para el tratamiento de trastornos neuropsiquiátricos, incluida la adicción a las drogas.“

Para determinar la capacidad del CBD para atenuar el refuerzo de la cocaína, se administró cocaína a ratones, los cuales tenían la posibilidad de autoadministrarse CBD presionando una palanca. Se observó que el CBD reducía el consumo voluntario de cocaína. Esto, junto a las observaciones que se realizaron en el cerebro de los ratones, sugiere que el CBD “puede modular algunas manifestaciones conductuales y moleculares del refuerzo de la cocaína”, lo que “proporciona nuevas perspectivas para utilizar el CDB como una herramienta terapéutica.”

Olga Valverde, directora del estudio, apunta que el CBD “incrementa la expresión de factores neurotróficos mediante un mecanismo que involucra a los receptores cannabinoides CB1 y promueve la proliferación de nuevas células en el hipocampo, área cerebral relacionada con las funciones de la memoria.”

El artículo de Valverde y sus colegas, del cual se ha hecho eco la Delegación de Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas en su cuenta de Twitter, viene a contrastar con un estudio previo publicado en la Journal of Psychopharmacology en 2017, según el cual no se había observado este efecto del CBD en ratas macho (recordamos que el estudio de Valverde et al. fue hecho en ratones) y concluía que era necesario realizar “más investigación, utilizando una más amplia gama de dosis y vías de administración, de regímenes de tratamiento y pruebas de comportamiento para aclarar el potencial del cannabidiol como tratamiento para el desorden de abuso de sustancias.”

La necesidad de revisar la clasificación del CBD

También en 2017, dos autores españoles, Jorge Manzanares y María Salud García Gutiérrez, del Instituto de Neurociencias de la Universidad Miguel Hernández-CSIC se preguntaban en un pequeño artículo de investigación si el CBD podría ser potencialmente útil para el tratamiento de desórdenes neuropsiquiátricos y de adicción a las drogas. Tras citar una serie de estudios que vienen a confirmar las propiedades ansiolíticas del CBD entre otras, su capacidad para modular los efectos del THC y de destacar su potencial para tratar adicciones, incluida la heroína, el artículo se detiene en una crítica a la clasificación del cannabis y, en particular, del CBD como sustancia sin valor terapéutico, según la Convención Única sobre Estupefacientes de la ONU y la Ley de Sustancias Controladas de EE.UU. Vale la pena reproducir el fragmento:

“A pesar de la gran cantidad de evidencias que sugieren el potencial del uso terapéutico del CDB, existe cierta controversia con respecto a su perfil como droga de abuso que dificulta significativamente el desarrollo ulterior de estudios básicos y clínicos.

El CDB está actualmente clasificado en la Lista 1 de acuerdo con la Convención Única de las Naciones Unidas sobre Estupefacientes de 1961 y la Ley de Prevención y Control del Uso Indebido de Drogas de los Estados Unidos. La Ley de Sustancias Controladas (CSA, por sus siglas en inglés) define las sustancias de la Lista I como que presentan “un uso médico no aceptado en la actualidad, una falta de seguridad aceptada para su uso bajo supervisión médica y un alto potencial de abuso”. Además, el CDB está clasificado como una droga de la Lista 2 de acuerdo con la Ley de Drogas y Sustancias Controladas, implicando también “un alto potencial de abuso que puede conducir a una severa dependencia psicológica o física”.

Sin embargo, no hay evidencia que apoye estas consideraciones. Por otra parte, el CDB no está sujeto a ninguna restricción especial en Europa. A diferencia del THC, el CBD no provoca euforia ni intoxicación. La falta de actividad psicoactiva parece estar relacionada con su baja afinidad con los receptores CB1 (100 veces menos que el THC). Curiosamente, estudios recientes llevados a cabo en nuestro laboratorio demostraron que el CBD no induce preferencia por lugares condicionados, signos de abstinencia o autoadministración oral, lo que sugieran su falta de propiedades como droga de abuso.”

Los investigadores concluyen así que, dada la falta de evidencias que sugieran que el CBD tiene potencial de abuso, sumado a los abrumadores indicios científicos sobre su potencial terapéutico, se hace urgente y necesaria una reclasificación de esta sustancia para facilitar su investigación y su uso. 

El cannabis reduce los problemas asociados a opiáceos y alcohol 

En otra ocasión os referíamos un artículo de la Sociedad para el Estudio de las Adicciones que concluía que “la marihuana no tiene ninguna influencia causal sobre la iniciación en las drogas duras”. Además de ello, aumenta la evidencia de que el cannabis puede ser usado como una transición para abandonar dependencias de sustancias más peligrosas como los opioides, el alcohol, medicamentos, cocaína y tabaco.

Por ejemplo, en aquellas jurisdicciones donde el consumo de marihuana es legal, las investigaciones han constatado una reducción constante del abuso de opioides y la mortalidad asociada.

Poco después de la legalización, las muertes asociadas a opiáceos y heroína se redujeron un 20% según datos de la Journal of the American Medical Association. En general, los investigadores concluyen que “los estados con leyes sobre el cannabis medicinal tienen una tasa media anual de mortalidad por sobredosis de opiáceos un 24,8 por ciento menor que la de estados sin leyes sobre el cannabis medicinal”.

Los datos publicados el pasado mes de abril en la revista Drug and Alcohol Dependence también reportan una dramática disminución en las hospitalizaciones relacionadas con analgésicos opiáceos después de la legalización.

El cannabis como droga de salida 

En conexión con todo ello, no podíamos dejar de hacer referencia a High Sobriety, una clínica de Los Angeles cuyo concepto parte de sustituir una adicción letal por otra no letal usando el cannabis. A pesar de la controversia aparente, según datos de la SAMHSA (Substance Abuse & Mental Health Services Administration), solo un 25% de las personas que siguen programas basados en la abstinencia no vuelven a recaer, por lo que High Sobriety está pensado para el 75% restante.

“No hay ninguna razón científica para creer que es mejor ser completamente miserable estando sobrio que consumir cannabis de vez en cuando, o incluso con bastante regularidad, como adulto, y ser funcional, feliz y productivo”, opina el Dr. Reiman, consultor no remunerado de High Sobriety.

La entrada El CBD podría reducir la adición a la cocaína aparece primero en Nekwo.

Artículo original en nekwo.com: El CBD podría reducir la adición a la cocaína 

 

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