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Cómo usar una prensa de Rosin
Autor: Dani Alchimia  25/09/2018 - 08:14:00

El Rosin Hash, o simplemente Rosin, se ha convertido en uno de los concentrados de resina de cannabis más populares en los últimos tiempos, no sólo por la facilidad y seguridad del método – sin riesgo de explosiones – sino también por la pureza del resultado final. Se obtienen así extractos limpios y sin solventes, producidos sólo a partir de presión y calor y que cualquiera puede hacer en su propia casa.

Sencilla y segura, la técnica Rosin es ideal para conseguir extractos de primera calidad

Gracias a este aumento en popularidad, el número de prensas para Rosin disponibles en el mercado se ha disparado especialmente en el último año, con una amplia gama de precios, medidas y estilos disponibles para toda clase de bolsillos.

Durante los últimos años os hemos enseñado a hacer tanto Rosin de flores como Rosin de hachís con una sencilla plancha de pelo, el método con el que se empezó este sistema de extracción sin solvente. Sin embargo, es hora de pasar a una escala mayor y enseñaros cómo hacer Rosin con una prensa hidráulica y planchas de aluminio con calentador.

Tanto los principios como los factores a controlar son los mismos: temperatura, presión y tiempo de exposición a ambos. No obstante, como veréis es más fácil obtener buenos resultados con un sistema profesional, pues el control de temperatura y presión es mucho más preciso, además de disponer de una superficie mas amplia que permite procesar más material en el mismo tiempo.

La técnica Rosin

Al prensar flores o resina de cannabis, la idea es siempre obtener el máximo de retorno posible en el mínimo tiempo, y a la temperatura más baja posible. El calor evapora los terpenos más volátiles y oxida los cannabinoides, por lo que se consiguen mejores resultados a baja temperatura. Lo ideal es conseguir todo el retorno en una primera prensada, pues la calidad de segundas y terceras prensadas es siempre inferior, con un color más oscuro y un menor contenido en terpenos.

Rosin: de flores a extracto en unos pocos minutos

Por esta razón merece la pena anotar cuidadosamente los parámetros usados para cada variedad mediante pruebas con distintas temperaturas, presiones y tiempos. Así encontraremos un correcto equilibrio entre ellos que produzca la mayor cantidad con la mejor calidad. Una presión o temperatura altas proporcionan mayor retorno, pero normalmente a expensas de la calidad debido a la evaporación que ya hemos comentado. Por contra, trabajar con una presión y temperatura relativamente bajas produce extracciones de resina de la mejor calidad, pero en menores cantidades.

Preparación del material para hacer Rosin

Como siempre que hablamos de concentrados, la calidad de éstos vendrá determinada por la calidad del material con el que trabajamos, es decir, los cogollos. La preparación es también un paso importante, debemos ser especialmente limpios y cuidadosos si queremos hacer una extracción eficiente y de calidad.

El primer paso es un correcto almacenado del material que vayamos a prensar, ya se trate de flores o hachís. La mejor opción son los envases herméticos guardados a baja temperatura, en un lugar oscuro y seco. En el caso de las flores, el punto de humedad es crucial, por ello muchos profesionales utilizan las bolsas Boveda y consiguen así mantener un punto de humedad perfecto para el prensado. Cuanto más seca esté la yerba, más posibilidades hay de que pequeños trozos de ésta contaminen el resultado final al prensar. Al prensar hachís el grado de humedad de éste no es tan importante, aunque los mejores resultados siempre se conseguirán con resina almacenada en perfectas condiciones.

Llenado de las bolsas de Rosin

Bolsa de Rosin llena y lista para el prensado

Una vez tenemos el material en óptimas condiciones podemos disponernos a llenar las bolsas de Rosin. Se trata de bolsas de tela (nylon) disponibles en distintos tamaños y micrajes de poro, de manera que podremos encontrar las que mejor se ajusten a nuestra prensa. Una vez el material de partida se introduce en su interior, la resina prensada (Rosin) saldrá a través de los pequeños agujeros de la malla y será recolectada – como veremos – en el papel de horno. Para prensar flores se utilizan micrajes de 73 a 220 micras, mientras que para prensar hachís se usan mallas de 25 a 45 micras.

Para preparar los cogollos, los rompemos en pequeños trozos y retiramos cualquier hoja sin resina o resto de tallo. Por un lado, los tallos podrían perforar la bolsa de Rosin al aplastarla, mientras que la materia vegetal sin resina sólo servirá para absorber parte de la resina conseguida, disminuyendo así el rendimiento final.

Hay varias maneras de llenar y preparar la bolsa antes del prensado. Si vamos a usar la prensa de manera regular recomendamos usar un molde pre-prensado, con lo que conseguimos un ladrillo de cogollos que podremos meter fácilmente en la bolsa de forma rápida y sencilla. Podemos usar la misma prensa a menor presión para prensar el ladrillo, o incluso nuestro propio peso poniéndonos de pie sobre el molde lleno de cogollos. En caso de usar un molde, acordaros de forrar con papel de horno las dos caras que estarán en contacto con los cogollos para que éstos no se peguen al molde.

Con un molde podemos pre-prensar los cogollos fácilmente

Si no tenemos un molde pre-prensado, procederemos a llenar la bolsa a mano. Tardaremos más y nos cabrá aproximadamente la mitad de cogollos en cada bolsa que en el caso anterior. Se tratará pues de intentar comprimir los cogollos al máximo sin que quede aire entre ellos, compactando todo bien antes de pasar a prensarlo. Al llenar la bolsa, recordad que debemos dejar unos pocos centimetros sin llenar para poder cerrarla doblando su lado abierto.

Si vais a prensar resinas, no serà necesario usar el molde; simplemente llenamos una bolsa de 25-45 micras con la resina asegurándonos de que todas las esquinas quedan llenas y la prensamos un poco a mano antes de usar la prensa. Os recomendamos en este momento meter la bolsa de Rosin llena de resina dentro de otra bolsa de Rosin de un mayor micraje, como un seguro en el caso de que la primera bolsa se rompa al prensarla (lo que se conoce como “blow-out“).

Otra opción (si vais a prensar una cantidad más grande), es preparar varias bolsas con cogollos o resina y dejarlas guardadas en un contenedor hermético con una bolsa Boveda hasta que tengamos tiempo de prensarlas. Las bolsas y su contenido se mantendrán a la humedad ideal para el posterior prensado. En caso de que haga mucho calor, es una buena idea meter las bolsas en la nevera o congelador un rato antes de procesarlas.

Forrado de las bolsas de Rosin con papel de horno

Metemos la bolsa en un sobre de papel de horno

Para hacer Rosin se necesita un buen papel de horno anti-adherente, lo que hará mucho más fácil la tarea de recolectar la resina una vez prensada la bolsa. Además, ayuda a mantener las placas calentadoras de la prensa libres de resina, lo que nos ahorra tiempo limpiando el instrumental de trabajo.

Hacer Rosin puede ser tan sencillo como meter la bolsa entre papel de horno, depositarla sobre la placa calentadora y prensar de manera que la resina salga por los 4 lados de la bolsa de Rosin. Sin embargo, de esta forma una parte del Rosin que se ha filtrado sigue en contacto con la placa calentadora, algo que debemos evitar para conservar los terpenos al máximo.

Para evitarlo, doblaremos el papel de horno de manera que sólo salga  Rosin por uno de los lados, alejándose del calor de las placas. Conocida también como “Burrito-tech” por la manera de doblar el papel, esta técnica nos da mayor control sobre el proceso, dejándonos observar cómo la resina va saliendo de la bolsa y pudiendo así decidir cuándo dejar de aplicar presión.

Preparación de la prensa de Rosin

En caso de que utilicéis una prensa de sobremesa, aseguraos bien de instalarla en una superficie resistente y a una altura que os sea cómoda para trabajar. Lo ideal es que las placas calentadoras queden mas o menos a la altura de vuestra cara, así podréis observar el proceso sin tener que estar sentados o inclinados. Por contra, si vuestra prensa es de pie necesitaréis un suelo bien nivelado y resistente, ¡capaz de soportar un peso considerable!

Prensa de Rosin hidráulica Gorilla Press de 20 toneladas

Una vez instalada la prensa, conectamos las terminales del calentador a las placas calentadoras y fijamos la temperatura de trabajo deseada. Algunos modelos disponen de doble control térmico, pudiendo fijar la temperatura en cada una de las dos placas, aunque por nuestra experiencia os podemos decir que funciona mejor con ambas placas a la misma temperatura.

Temperaturas para hacer Rosin

La temperatura correcta para prensar depende de varios factores: tipo de material a prensar, calidad o grado de curado, que determinarán en gran medida la calidad del producto final. Además, cada variedad y/o fenotipo ofrecen resultados distintos. Como norma general, se necesitará una temperatura algo mayor en caso de usar flores curadas, bien secas, mientras que los cogollos relativamente frescos o húmedos pueden procesarse a una temperatura menor. Lo mismo sucede con las resinas: a mejor calidad del material que prensamos, mas baja deberá ser la temperatura.

Pantalla del controlador de temperatura

Recomendamos una temperatura de entre 85 y 110ºC para prensar flores, y sobre 65 y 105ºC en el caso de prensar resinas. Por supuesto, y como ya hemos comentado, se trata de jugar con los distintos factores para conseguir la temperatura ideal para cada caso.

Usando esta guía de temperaturas como punto de partida, os animamos a experimentar hasta alcanzar el equilibrio perfecto entre un buen retorno y una óptima calidad, siempre recordando lo que ya hemos dicho: cada extracción puede comportarse de manera algo distinta a la anterior, y que los factores ambientales jugarán también su papel.

Podéis usar un termómetro de contacto con sonda plana para estar seguros de la temperatura de las placas antes del prensado. Los termómetros láser o por infra-rojos no suelen funcionar bien en superficies reflectantes como las placas, así que si queréis usar uno habrá que hacerlo junto a un termopar preciso que os dé la lectura real de temperatura para poder así ajustar vuestro controlador.

Prensado del Rosin

Las placas de la prensa deberían alcanzar la temperatura seleccionada en pocos minutos, así que si ya tenemos las bolsas llenas y preparadas en su sobre de papel de horno podemos empezar con el proceso de extracción casi al instante.

Situamos el papel de horno con la bolsa dentro bien centrado sobre la placa calentadora inferior, asegurándonos de que todas las partes de la bolsa entran en contacto con la placa. Una vez centrado, empezaremos a acercar las placas una a la otra usando la prensa y hasta conseguir hacer una ligera presión sobre la bolsa. Nos detenemos ahora unos segundos para pre-calentar el material, algo que permite un mejor flujo de resina y reduce el riesgo de rotura de la bolsa (“blow-out“). En caso de cogollos, podemos pre-calentarlos durante 10-20 segundos, mientras que si prensamos hachís deberemos esperar un poco más, hasta empezar a ver las primeras burbujas de resina aparecer en el borde de la bolsa que tenemos a la vista. Entonces ya podremos incrementar la presión hasta llegar a la que hayamos decidido usar para realizar la extracción.

Con el material ya calentado y bajo toda la presión, no tardaremos en ver las primeras gotas de Rosin saliendo de la bolsa entre las placas y cayendo por el papel de horno que con el que la hemos envuelto. Ahora sólo debemos esperar (manteniendo la presión) hasta ver que ya no sale más resina de la bolsa, momento en el que ya podemos liberar la prensa y retirar con cuidado el sobre con la bolsa dentro (y nuestra extracción alrededor de ésta, sobre el papel). Una vez más, el tiempo de prensado puede variar según varios factores, oscilando entre 1 y 5 minutos. Una vez retirado el sobre de papel de horno con la bolsa, lo dejamos enfriar (podéis meterlo unos minutos en la nevera) hasta que el Rosin se vuelva sólido, momento en el que ya podremos recolectarlo con ayuda de un dabber.

Primeras gotas de Rosin cayendo por el papel de horno

Recolección del Rosin

Tras unos minutos en la nevera y retirada la bolsa, nuestro Rosin estará listo para ser recolectado. Este proceso puede hacerse con un dabber, rascando la superficie del papel hasta haber recogido toda la resina para almacenarla en un bote de cristal, bote de silicona o papel oil slick. En función de la temperatura de extracción y el grado de frescor de las flores, algunas variedades pueden producir un extracto de textura viscosa muy difícil de enfriar y, por lo tanto, de recolectar. En este caso es mejor usar una espátula metálica enfriada en el congelador y una pequeña superficie también congelada donde depositar el papel de horno antes de comenzar la recolección. La baja temperatura facilitará mucho el proceso!

Rosin listo para ser recolectado

Una vez recolectado el Rosin, os aconsejamos almacenarlo en tarros de cristal en la nevera. De esta forma los cannabinoides y terpenos se conservarán al máximo, manteniendo el sabor, aroma y efecto de vuestro extracto durante meses. Cuando queráis sacar el tarro de la nevera, procurar dejarlo sin abrir a temperatura ambiente unos minutos, hasta que se evapore la condensación. De lo contrario dicha humedad puede condensarse en el Rosin, mermando su sabor y haciendo pequeños chisporroteos en caso de usarlo en un clavo eléctrico.

La bolsa de Rosin que hemos retirado contiene aún una pequeña cantidad de resina; de nosotros dependerá decidir si merece la pena una segunda prensada o si ya podemos descartar el material. En caso de volver a prensarla, seguramente producirá un Rosin más oscuro, perfecto para hacer recetas de cocina cannábica. Otra opción es extraer el resto de resina de la bolsa haciendo una extracción con etanol (QWET).

Roturas de la bolsa de Rosin o Blow-outs

La bolsa se ha roto debido a una excesiva presión

Una vez conocemos la temperatura y presión adecuadas para la variedad que queremos procesar, lo único de lo que debemos estar realmente pendientes es de las roturas de la bolsa de Rosin. Normalmente, suele suceder en el caso de prensar resinas y cuando aplicamos demasiada presión en muy poco tiempo, rompiendo la bolsa y dejando salir la resina que queremos prensar de la misma (precisamente lo que no queremos, por eso la usamos!).

Los blow-outs deben intentar evitarse a toda costa pues, a parte de contaminar nuestro Rosin y de perder el rendimiento que hubiera dado la resina que ha escapado de la bolsa (y que probablemente no llegará a prensarse), significa que deberemos reempaquetar la bolsa y repetir el proceso para conseguir el rendimiento deseado, No obstante, al tratarse de un material prensado dos veces, la calidad no será igual como si hubiera salido todo bien el la primera prensada. Volver a aplicar calor y presión aumentará la degradación de cannabinoides y la evaporación de terpenos, como ya sabemos.

Podemos minimizar las roturas siguiendo estos tres consejos: no llenar demasiado la bolsa durante el pre-prensado, usar dos bolsas al trabajar con resinas (una de 25-45 micras conteniendo la resina y otra de mayor micraje donde meteremos la primera dentro) y, como hemos comentado, para aplicar la presión lentamente y respetando la fase de pre-calentamiento.

Presión adecuada para hacer Rosin

La presión ejercida debe ser la justa

Al contrario de la opinión popular, más presión no tiene por qué significar “un mejor resultado”. Es importante alcanzar la presión adecuada para conseguir el máximo de resina de nuestro material, pero utilizar más presión de la adecuada sólo se traducirá en problemas, como por ejemplo las roturas que hemos visto. Según los expertos, una presión de 1000 psi (70 kgf/cm2) en el punto de contacto es suficiente; una presión mayor sólo conseguirá arrastrar otros compuestos no deseados, como ceras, grasas o clorofila. Así pues, si bien el rendimiento puede ser algo superior, no merece la pena en términos de pérdida de calidad.

Podemos calcular la presión necesaria midiendo la bolsa de Rosin llena (no las placas calentadoras). Sabiendo las dimensiones (por ejemplo, 3 x 3 cm) conocemos su superficie (9 cm2), así que para aplicar 1000 psi (70 kgf/cm2) necesitaremos 630 kgf/cm2, unas 4,5 toneladas. Teniendo en cuenta estos datos, así como las medidas de la mayor parte de placas calentadoras (y bolsas de Rosin) del mercado cannábico, una prensa de 5 toneladas debería bastar para la mayor parte de placas que podamos encontrar.

En el siguiente video podéis ver el proceso de Rosin paso a paso:

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Esperamos que este artículo os haya ayudado a mejorar vuestras extracciones Rosin, especialmente si estáis utilizando una prensa hidráulica. No dudéis en dejar vuestras dudas y comentarios!

Buenos humos!

La entrada Cómo usar una prensa de Rosin aparece primero en Blog del Grow Shop Alchimia.

Artículo original en alchimiaweb.com: Cómo usar una prensa de Rosin

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