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Guía de extracciones y concentrados de cannabis sin solvente
Autor: Dani Alchimia  20/02/2018 - 09:57:00

Hoy en día, el número de personas conscientes de los beneficios y ventajas de consumir concentrados o extractos de marihuana es cada vez mayor; son más eficaces, tienen una pureza y potencia superiores, poseen mejor sabor y aroma y proporcionan alivio más rápido que en caso de vapear o fumar flor seca. No en vano, en California se estima que las extracciones de resina representan ya un 45% del mercado legal, con un 55% de cogollos. En otro estado pionero en el cultivo y legalización de la marihuana, Colorado, las ventas de extracciones subieron un 125% entre 2015 y 2016, un aumento que comparado con el del 11% de ventas de flor seca o el 53% de comestibles cannábicos se antoja espectacular.

Hachís al agua fresh frozen (Foto: @hashcelona)
 

Extracciones con solvente, sin solvente, libres de solvente…¿cuál es la diferencia?

Cada vez es más común encontrarse con términos como estos en clubs y dispensarios de cannabis, aunque pueden resultar algo confusos para los no iniciados en el contexto del mundillo de la marihuana. Los extractos con solvente se realizan, como su nombre indica, con algún tipo de solvente (generalmente hidrocarburos como el gas butano purificado) que disuelve los compuestos activos y los separa de la materia vegetal. Por contra, para obtener concentrados sin solvente no se utiliza ninguna substancia para disolver la resina, sino métodos mecánicos como el frotado, el cribado o la presión. Por último, las extracciones libres de solvente son productos obtenidos con algún solvente que ha sido posteriormente purgado por destilación en un laboratorio, consiguiendo un producto 100% libre de impurezas. Se trata pues de extracciones con solvente pero totalmente purgadas, con una pureza superior a un BHO bien purgado, que siempre contendrá una cierta cantidad – aunque minúscula – de trazas del solvente.

Concentrados sin solvente

Este tipo de extractos se producen, como ya sabemos, sin usar ningún solvente, y a menudo se habla de ellas como separaciones mecánicas (hachís en seco, hachís con agua, rosin, charas). Como en este caso no existe riesgo de consumir residuos de productos químicos potencialmente peligrosos, muchos consumidores prefieren este tipo de productos por motivos de salud, especialmente los usuarios de marihuana medicinal. Otra gran ventaja es que pueden ser fácilmente realizadas en casa sin peligro alguno, algo que no puede decirse de muchas extracciones con solvente, que además suelen necesitar de aparatos de extracción de resina mucho más caros y difíciles de manejar. Aunque la pureza y potencia suele ser superior en el caso de los extractos con solvente, el trabajo bien hecho puede traer resultados similares sin necesidad de usar productos químicos. El rendimiento de este tipo de concentrados es sensiblemente inferior que en el caso del uso de solventes, aunque sus amantes siempre preferirán perder un poco de cantidad a cambio de consumir un producto limpio y totalmente natural.

La evolución de los concentrados sin solvente es impresionante (Foto: @hashcelona)
 

Hachís

Normalmente, cuando se habla de hachís se refiere a oscuras piezas de resina prensada importadas de países tradicionalmente productores como Marruecos, Líbano, Afganistán o Pakistán. La historia del consumo de hachís se remonta a siglos atrás y es todavía hoy producido en estos países a nivel industrial de diversas maneras; una de las más populares es secar las plantas para luego ponerlas sobre un cubo cubierto con un tamiz y azotarlas con varas. La resina cribada se prensa a veces mediante calor y presión y para ser luego preparada para su exportación.

La calidad de estas piezas difiere mucho, siendo el hachís rubio y fresco el mejor valorado en la mayoría de ocasiones; sin embargo, la mayor parte de hachís comercial contiene muy poco THC (6-17%) y gran cantidad de contaminantes como materia vegetal o polvo, además de adulterantes como henna, goma arábiga, cera de abeja, resina de pino, betún o incluso heces de animales, que suele usarse para mejorar el aspecto o incrementar el volumen, más que para aumentar la potencia o los efectos (hablaríamos entonces de adulterantes). Afortunadamente, la creciente cultura cannábica de muchos países obliga a los productores a mejorar su técnica y ofrecer un producto de mayor calidad; podéis ver un ejemplo claro de ello en nuestro artículo sobre los orígenes y evolución del hachís marroquí.

Hachís comercial de distinta calidad
 

Charas

El charas es de hecho un tipo de hachís obtenido por frotamiento de las flores frescas y tradicional de países como Nepal o India, y es probablemente el más antiguo de los concentrados de resina de cannabis. No es necesario material alguno a parte de las propias manos y las plantas, pues se trata de frotar los cogollos con las palmas de las manos hasta acumular una cantidad considerable de resina en éstas, que es a continuación retirada y trabajada en distintas formas. Es un producto muy valorado en el mundo entero, con mejor sabor y textura que el hachís comercial cribado debido a un mayor contenido en terpenos. Se encuentra normalmente en forma de bolas o (temple balls) o bastoncillos (sticks o fingers) de tamaños varios. El charas de Nepal y el de zonas de India como Malana (donde se produce el famoso Malana Cream) o el valle de Parvati son considerados los de mejor calidad del mundo.

Dry sift

Esta expresión americana suele usarse para hablar de hachís cribado en seco de una calidad mucho mayor que la del producto comercial; básicamente se trata de refinar la técnica tradicional para conseguir un producto de una calidad muy superior. De hecho, muchos amantes de los extractos de resina consideran este tipo de concentrado como el mejor, en especial cuando se depura utilizando la técnica del recribado y la electricidad estática y se consigue un producto formado por 99% de cabezas glandulares. Aunque se necesitan determinados parámetros de temperatura y humedad para realizarlo (y manos expertas), esta técnica produce hachís de calidad asombrosa, un fino polvo dorado con un perfil de terpenos totalmente intacto. La gran desventaja de este método es el bajo rendimiento que se consigue, que a veces ni siquiera llega al 2%!

Dry sift, la calidad depende de la cantidad de contaminante

Otra técnica, con la que se consiguen mejores rendimientos, es usar una máquina para la extracción en seco como Pollinator, Top Zeef o Secret Box. De esta forma, sólo debemos meter los cogollos o manicura en el tambor (que está forrado con un tamiz) y la máquina irá dándole vueltas automáticamente, de manera que nuestra resina se irá depositando en el fondo de la caja. Lógicamente, cuanto más rato esté conectada más materia vegetal conseguirá paras a través del tamiz, contaminando lentamente la resina obtenida. Muchos de los concentrados a la venta son de este tipo, con un contenido en THC de 30-50%, lejos del 75-80% que puede conseguirse con la estática. La buena resina cribada en seco es dorada, sin ningún tono verde, y se pega sin problemas al apretarla. Aquí tenéis un artículo sobre cómo hacer hachís en seco.

Fresh frozen dry sift

En los últimos años, trabajar con materia vegetal fresca es cada vez más común, sobre todo para conservar el sabor y aroma de la planta en vida al máximo, parecido al Live Resin extraído con gas butano. Se trata de cribar cogollos frescos usando alguna de las máquinas que hemos visto, adaptándolas para trabajar bajo cero dentro de cámaras refrigeradas. Una vez conseguida la resina, ésta suele secarse con la ayuda de liofilizadoras. De esta forma no se interrumpe la cadena del frío durante los procesos de separación y secado, reteniendo la totalidad de los terpenos contenidos en los tricomas.

Hachís obtenido con hielo seco (CO2) o Nitro hash

Estos dos sistemas son parecidos al dry sift pero con la materia vegetal ultracongelada, a temperaturas que pueden alcanzar los -78.5ºC en el caso del hielo seco, y mucho más frías si se usa nitrógeno líquido. Una vez enfriada, la materia vegetal se sacude sobre un tamiz para separar los tricomas. Una gran ventaja de estos sistemas es que son muy rápidos y que ofrecen un alto rendimiento. Sin embargo, es normal que al agitar la materia vegetal ésta se rompa en pequeños trozos (esta realment fría!) y contamine la resina, por lo que una agitación leve y corta será necesaria para conseguir la mejor calidad. Aquí podéis consultar nuestro artículo sobre hacer hachís con hielo seco.

La separación es muy rápida si se usa hielo seco
 

Bubble hash, ice-o-lator, hachís al agua

Existen infinidad de maneras de llamar a este concentrado, que se obtiene agitando las plantas dentro de un cubo o lavadora para hachís llenos de agua muy fría, que será después cribada para separar lo tricomas por tamaños. Así, sólo se necesitan un par de cubos, agua, cubitos de hielo, la materia vegetal y, por supuesto, un buen juego de bolsas para hachís.

Como en el resto de concentrados, la calidad dependerá en gran medida de la del material que utilicemos, así como del número de bolsas (cada bolsa retiene un tamaño de glándula). Así, las peores calidades serán similares a las de un buen hachís comercial, mientras que las mejores son comparables al BHO o al Rosin, con una textura y color muy parecidos. No en vano, para muchos aficionados el hachís al agua es el mejor de los concentrados!

Distintos tipos de bubblehash (Foto: @theenglishcut)

Hay que aclarar un aspecto importante: como todos sabemos, el agua es el disolvente universal, aunque en este caso se utiliza simplemente para aprovechar las propiedades de la resina y la materia vegetal: mientras la primera se hunde en el agua, las flores y hojas flotan. Debe quedar claro que en ningún caso se usa el agua para disolver los tricomas como sí se hace cuando se utilizan solventes, sino para crear unas condiciones óptimas para el cribado. Por ello no puede considerarse una extracción con solvente.

Fresh Frozen bubble hash

Como su nombre indica, se trata del clásico hachís hecho con agua y hielo pero en este caso partiendo de materia vegetal fresca. Tal y como hemos visto en el caso del cribado en seco, de esta forma se conserva el perfil de terpenos al máximo y se consigue un producto más limpio. Sin embargo, se trata de una resina mucho más inestable que en caso de provenir de flores secas, y debe conservarse en buenas condiciones para que no pierda propiedades. Aquí tenéis más información sobre el hachís fresh frozen, y también sobre el mismo proceso pero sin congelar la materia vegetal, el fresh chilled hash.

No es necesario usar solventes para conseguir concentrados de calidad (Foto: @hashcelona)
 

Rosin

Se trata del método de extracción más novedoso, que permite conseguir extractos de muy alta calidad y pureza aplicando presión y calor sobre la materia vegetal (o sobre un concentrado). Esta técnica se dio a conocer en primavera de 2015 en el programa de Youtube “Hash Church“, cuando Phil “Soilgrown” Salazar lo mostró con ayuda de una simple plancha para el pelo. Este fenómeno ha democratizado la producción de este tipo de aceites, pues ya no son necesarios costosos equipos de circuito cerrado y hornos de vacío para conseguir un producto que se pueda dabbear sin problemas.

Hoy en día podemos encontrar un gran número de prensas adecuadas, desde prensas para Rosin como Gorilla Press hasta pequeñas unidades como la plancha Tarik Rosin. La textura y color dependen de la materia vegetal, la presión y el calor aplicados; como norma general, suele decirse que el rosin de cogollos es más sabroso, y el rosin de hachís más potente.

Rosin de flores o Flower rosin

Como su nombre indica, se trata de Rosin hecho a partir de cogollos. Lo ideal es utilizar materia vegetal con sólo unos pocos días de secado, que haya perdido humedad pero que no cruja. De esta forma conseguimos sacarle el máximo de sabor y evitamos que se contamine con impurezas. En est post os enseñamos cómo hacer Rosin con cogollos.

Rosin de flores y de hachís (Foto: @theenglishcut)
 

Rosin de hachís o Rosin Hash

En este caso, se utiliza hachís como materia a prensar. Para ello se utilizan unas pequeñas bolsas para Rosin que se llenan con la resina y se prensan. Puesto que en este caso se parte ya de un concentrado, el rendimiento suele ser muy superior que en el método anterior. El rendimiento variará dependiendo de la temperatura, la presión y la calidad del extracto prensado, oscilando entre el 25 y el 90%. Una novedad vista últimamente es el Rosin Hash hecho a partir de fresh frozen, llamado Live Rosin y que resulta en un concentrado de una pureza y calidad muy elevados. En este artículo os explicamos cómo hacer Rosin con hachís.

THC-A sin solvente

Se trata de un novedoso proceso que implica reprensar un rosin de alta calidad a baja temperatura (55-60ºC) y envuelto en una bolsa para Rosin de 25 micras. Esto separa el Rosin en dos fracciones: dentro del filtro encontramos THC-A en forma de pequeños cristales, mientras que una deliciosa salsa de terpenos saldrá a través de los orificios de la bolsa. Aunque puede que no se trate de 100% THC-A, sí es una excelente opción para los que quieren medicarse utilizando concentrados sin solvente. Lógicamente, para que tenga efecto este THC-A tendrá que descarboxilarse.

Esperamos que este artículo os sea de utilidad para entender mejor las diferencias entre este tipo de concentrados.

Felices extracciones!

Estudios y publicaciones consultados para la redacción de este artículo:

La entrada Guía de extracciones y concentrados de cannabis sin solvente aparece primero en Blog del Grow Shop Alchimia.

Artículo original en alchimiaweb.com: Guía de extracciones y concentrados de cannabis sin solvente

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